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23 de julio de 2004

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

Eternal sunshine of the spotless mind es la nueva película del guionista Charlie Kaufman (Adaptation, Being John Being John Malkovich) y el director Michel Gondry. El día de hoy fue su estreno en México. A las 3:30 p.m. de este mismo día vi la película.

¿Cuántas cosas puedo decir de esta película? Muchas. En primer lugar que me gustó muchísimo. No es una película lineal, la narratología es fresca y además, la historia es innovadora. Ahora, déjemos a un lado las presentaciones protocolarias y pasemos a la interpretación.

¿Cuál es el tema de la película? ¿El amor? ¿La manipulación? ¿El poder depositado en la ciencia para hacernos la vida más fácil y menos sufrible? ¿La memoria y los recuerdos? ¿La percepción? ¿La conducta humana...?

Me resulta más fácil explicar la película por medio de preguntas que haciendo comentarios deterministas. En esta película recordé muchos conceptos de la clase de Poética. Pero, recordé más experiencias propias. Una película no te gusta si no tiene un significado para ti, por más reconocida y vanagloriada que sea. Incluso en el "cine de arte" o "cine de culto". Claro que no podemos satisfacernos plenamente con películas planas, superficiales, comerciales, repetitivas en temas y acciones, o que no invitan para nada a la reflexión.

A pesar de que Eterno resplandor de una mente sin recuerdos es una película romántica, a primera vista, también nos cuestiona acerca de nuestros recuerdos, por más íntimos que sean, de cualquier índole. Pude relacionar esta película con un par más de películas, por ejemplo: Solaris, Punch-drunk love, Vanilla sky, y un poco con Atrapado sin salida pero también me recordó a Ingmar Bergman. Este tipo de películas hablan de regresar a los valores, o al menos, replantearlos, reconsiderarlos, darle crédito a una moral personal. Juntar los pequeños trozos fragmentados de lo que se era. Pero tengo que pensar más esto...

El personaje de Kirsten Dunst, efectúa el papel de lo correcto, de lo que está bien. Pero sólo al final de la película. De alguna manera los mensajes en papel amarillo son también para nosotros, los espectadores, para nuestra memoria, nuestros recuerdos. ¿Estamos dispuestos a escucharlos de nuevo? ¿Todos? ¿Hasta los que más nos molestan?

De alguna manera la película quiere hacer una conciliación entre esos recuerdos especiales, los "malos", los inconclusos y el presente. Son los mismos. Somos nuestros recuerdos y debemos estar mediados con nuestro pasado. Por eso pensé en La vida es un sueño que sería más correcto decir La vida fue un sueño.

Alguno de los clásico griegos dijo que la única vida que merece ser vivida es la que se reflexiona. Y estoy de acuerdo. Porque actuar de acuerdo a impulsos nos puede complicar las cosas y hacernos más difícil la conciliación propia. Claro, podemos vivir sin esta filosófica conciliación, o mental perdón, porque es imposible que uno se perdone a sí mismo, físicamente hablando. ¿Quién se estrecha la mano izquierda con la derecha?

Puedes borrar a alguien de tu mente, sacarlo de tu corazón es otra historia.
Eternal Sunshine of the spotless mind.

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