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31 de diciembre de 2007

Poema de este a oeste

Si un poema solo fuera una sonrisa
plana, muy plana y práctica
derribaría tormentosamente el trono
melancólico del canon poético
de la Muerte, el Eros y la Soledad

Si solo fuese una sonrisa
de hombres adultos que aún adolecen
sabríamos entonces la necesidad
de una poesía sonriente aunque
boba o fácil

Lograr que una persona adulta
promedio encaje sus pómulos
en el aire es la tarea imposible
de sus maniatadas agitaciones
del vasto dominio de lo rutinario

Si un poema fuese sólo una sonrisa
sin luto ni oquedad ni lamentos
sin falta de ánimo ni optimismos
sin muelas ni imitaciones tibias
sin presentaciones de Power Point
ni videos chistosos de Youtube

Si sonreír es nacer original y más
alegre que triste, olvida entonces
la trascendencia de los Años Nuevos
o Viejos o Repetidos o Sacrificados
porque sonreír es la noria del pobre

Si sonreír fuera solo un poema cardinal...

La inmortalidad

Bien podría esperar a que llegue una nueva oleada de furor descriptivo, literario y epistolar. Sin embargo, si actúo de esta forma la elipsis sería demasiado sustancial, abarcaría un lapso más largo que corto y mi memoria me impediría registrar ciertos episodios recientemente acaecidos.

Avancemos gradualmente. Primero, lo más referencial. Acaban de pasar las fiestas navideñas, celebradas junto con mi familia de modo familiar y por supuesto con el Niño, el buey y la mula:
    El hecho es que los propios animales se sintieron alegres. Nadie les había reconocido ningún mérito en la vida. Y he aquí que estaban calentando al Señor del universo en forma de niño.

Yo, por otro lado, no sabía que existieran tantos cuestionarios para evaluar la calidad de vida de los seres humanos. Es un poco melancólico ponerse a pensar que hoy en día la gente necesita "encontrar" en qué invertir su tiempo libre, las actividades que hagan su tiempo de calidad. Como si pudiéramos separar nuestro estado de ánimo automáticamente al clasificar nuestras acciones. Como si una sonrisa en la escuela, la casa o el trabajo, no tuviera el mismo valor al realizarse en un acuario, al leer una novela o al mirar la televisión.

Bueno, realmente no estoy escribiendo algo coherentemente pensando, más bien estoy haciendo free style. Y es que en los últimos días no he tenido ánimos para sentarme a escribir algo en concreto. Quisiera enunciar que ya terminé de leer el libro de Milán Kundera titulado "La inmortalidad" y que quedé cautivado por esta novela. No se le parece a nada que haya leído antes, bueno, tienes aires de Roberto Bolaño y probablemente de El Quijote. Además de que hace referencias a muchas obras artísticas y autores más, como Goethe, Hemingway, Aristóteles, Beethoven o al mismo Kundera.

Terminaré de leer "Rojo y Negro" de Sthendal que lo tenía en estado de pausa por cierto. Además, buscaré actualizar mi base musical de datos, se aceptan sugerencias. En los últimos días he descubierto algunas cosas amables al oído.

Además, estoy en un provisional entorno de incertidumbre. Al principio pintaba como algo meritorio de un espíritu irreprochablemente fuerte de corazón, pero ahora lo veo también como un duelo amoroso entre la voluntad y la dignidad personal. ¿Dónde habitará el eco del siguiente poema teledirigido a una interlocutora con nombre y apellido?


    i carry your heart with me(i carry it in
    my heart)i am never without it(anywhere
    i go you go,my dear;and whatever is done
    by only me is your doing,my darling)
    i fear
    no fate(for you are my fate,my sweet)i want
    no world(for beautiful you are my world,my true)
    and it's you are whatever a moon has always meant
    and whatever a sun will always sing is you

    here is the deepest secret nobody knows
    (here is the root of the root and the bud of the bud
    and the sky of the sky of a tree called life;which grows
    higher than soul can hope or mind can hide)
    and this is the wonder that's keeping the stars apart

    i carry your heart(i carry it in my heart)

    ee cummings

Y es que el aceite de este fuego no es inmortal, como se piensa muchas veces, ni orgánico ni mucho menos clarividente. Hay una inextricable ceguera que la razón no ilumina, y que es precisa solo por los senderos del sentimiento. Quizá sea eso lo verdaderamente inmortal en el transitar humano por la existencia de su propio yo.

23 de diciembre de 2007

Todas las cartas de amor son

Por mucho tiempo he considerado que la poesía inspirada por el amor, no es la mejor poesía. Sigo estando de acuerdo, incluso con el poema de Fernando Pessoa que se titula Todas las cartas de amor son y dice:

    Las cartas de amor, si hay amor,
    tienen que ser
    ridículas.

Pero también estoy de acuerdo cuando dice:

    Pero, al final de cuentas,
    sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor
    sí que son
    ridículas.

Ahora, estoy escribiendo mis propias cartas.

19 de diciembre de 2007

Eso dicen

Luz Helena Cordero

Dicen que hablar no cuesta nada.
Parece infalible la sentencia.
Se cae la boca con el grito,
pesan las palabras como trenes frenéticos
que atropellan las noches,
el compás del corazón,
la forma de peinarse.
Alguien pronuncia dos palabras
y se desploma el paisaje en la ventana,
deja de salir el agua por el grifo
o sale con desgano, sin sed que la recoja.
Dices adiós y algo se quiebra,
puede ser el espejo o su imagen,
alguna cosa que guardabas,
la secreta esperanza de un algo impronunciable,
su cobarde mudez.
Podríamos andar ligeros de voz y de preguntas,
dos o tres dudas como globos que estallan
sin ruido, sin misterio.
Pero las palabras se cargan de sal y de sonidos
llegan a pesar tanto que un día nos matan
de memoria, de silencio,
qué le vamos a hacer,
si estamos más hechos de palabras que de huesos
y hablar nos cuesta todo.

17 de diciembre de 2007

Me acuerdo de...


Je me souviens d'hier.
Georges Pérec

1
Me acuerdo del limonero que había en casa de mis abuelitos.

2
Me acuerdo de la guardia y de la cooperativa en la primaria.

3
Me acuerdo cuando perdí mi primer diente de leche. Estaba en primer año de primaria.

4
Me acuerdo que no lloré en mi primer día en el kínder. Ni en la primaria.

5
Me acuerdo cuando mi papá ensayaba al coro de la parroquia, tocaba la guitarra y modulaba la voz.

6
Me acuerdo del día en que trajeron la televisión a mi casa, dentro de una gran caja de cartón.

7
Me acuerdo cuando me quedé dormido en año nuevo en Chilpancingo, después de tomarme un vaso con sidra achampañada. Tenía 10 o 12 años

8
Me acuerdo que cuando tenía 5 años y les pedía a mis papás que se dieran un beso. Me daba penar mirarlos besarse.

9
Me acuerdo cuando los niños de la primaria todavía no pensaban en besar niñas y jugábamos en el patio de la escuela.

10
Me acuerdo del señor que pasa por las noches vendiendo plátanos con leche Nestlé.

11
Me acuerdo cuando un señor en el camión nos preguntó cómo podía dejar el alcohol.

12
Me acuerdo cuando jugaba "bebeleche" con los niños de la cuadra y cuando pintamos BLN en el suelo (Barrio Los Niños).

13
Me acuerdo de las vacaciones de semana Santa en la Manzanilla con los amigos de mis papás y familiares.

14
Me acuerdo que en 1992 celebramos 500 años del descubrimiento de América. Hasta hicieron una película.

15
Me acuerdo de Sixto y Checo en el canal 6.

16
Me acuerdo cuando La Primavera era un lugar posible para visitar los fines de semana con mi familia.

17
Me acuerdo cuando descubrí los regalos de Navidad en el closet de mis papás. Tenía 11 0 12 años.

18
Me acuerdo del primer libro que leí por completo. Era el Diario de Ana Frank y yo estaba en la secundaria.

19
Me acuerdo cuando la Onda Vaselina era el grupo más popular entre niños y adolescentes.

20
Me acuerdo cuando no existía Internet, ni los celulares, ni las cámaras digitales.

21
Me acuerdo cuando Cantinflas se murió.

22
Me acuerdo del 22 de abril de 1992, estaba en la Manzanilla y escuchamos por la radio la noticia de la explosiones.

23
Me acuerdo del miedo que me daba hablar en clases en la primaria. Los ojos me lloraban y me ponía rojo, rojo.

24
Me acuerdo que el 20 de diciembre hubo una crisis económica en México. Ese día nació mi hermano.

25
Me acuerdo del papel calca o carbón y cuánto lo utilizaba en la primaria.

26
Me acuerdo de los álbumes coleccionables de la primaria. Nunca completé ninguno.

27
Me acuerdo del kilo de tortillas que costaba un peso.

28
Me acuerdo del día que nevó en Guadalajara (¿1997?).

29
Me acuerdo de las oficinas que mi abuela limpiaba no muy lejos de la glorieta Minerva.

30
Me acuerdo de mi abuelito Pedro jugando ajedrez con sus amigos o leyendo un libro por horas a la entrada de su casa.

31
Me acuerdo de las palomitas que explotaban los niños en las fiestas patrias.

32
Me acuerdo de las manifestaciones y de las consignas "El que no brinque es cuico".

33
Me acuerdo cuando viajamos por el centro de la República y detuvieron a mi papá por tener unas placas que no debían circular ese día. Todos le pedían mordida.

34
Me acuerdo de "¡Todos para uno y uno para todos!".

35
Me acuerdo del programa 24 horas con Jacobo Zabludovsky.

36
Me acuerdo cuando el PRI gobernaba el país.

37
Me acuerdo que decían que el subcomandante Marcos era otro y no él.

38
Me acuerdo de las botellas de leche de antes.

39
Me acuerdo cuando los niños se sentaban de un lado y las niñas de otro en la misa dominical de las 8 de la mañana.

40
Me acuerdo del primer día que caminé por la Vía Recreactiva.

41
Me acuerdo de la primera vez que fui solo al cine. Vi Notting Hill.

42
Me acuerdo de los camiones anaranjados y verdes que había antes por la ciudad. También había combis.

43
Me acuerdo del sentimiento que tuve la primera vez que viajé solo fuera de mi casa y de mi país.

44
Me acuerdo de mi papá bajándose de la camioneta un 25 de diciembre por la madrugada para detener a unos chavos que se estaban peleando en la calle.

45
Me acuerdo de la primer niña que me gustó. Se llamaba Fabiola y tenía 3 años.

46
Me acuerdo de las nieves raspadas que venden en el parque Morelos.

47
Me acuerdo cómo vencí mi temor para hablar en clase, cuando estaba en la universidad.

48
Me acuerdo del último poema que le escribí y le mandé por email, se llama "Poema preposicional".

49
Me acuerdo de la primera vez que vi llorar a mis papás.

50
Me acuerdo cuando volvía a casa de noche con mi familia, no importa de dónde, íbamos en la camioneta que teníamos y mi hermana y yo nos quedábamos dormidos. Mi papá y mi mamá nos cargaban hasta nuestras camas. Me acuerdo bien.

11 de diciembre de 2007

Poema alfabético

Absurda es la poesía que no
busca en la existencia
comunicar lo que nos atrapa,
dicotomía subyacente de los
ecos matutinos,
ecos soñadores,
ecos continentales,
ecos de mapas guías,
ecos de una semana sin fin,
ecos de miradas que hablan,
ecos de paseos concéntricos,
ecos de camiones que no pasan,
ecos de confesiones poderosas,
ecos de sonrisas cálidas,
ecos de bailes mudos,
ecos de tesoros duermevela,
ecos de sueños sin patria,
ecos del futuro que regresa,
ecos que resuenan agudos
fonemas iluminados por líneas
giratorias como las puertas
heredan manos, yo heredo
Iiusiones a mis criaturas
juguetonas entre pasados
kilogramos de aire polar o
lunar, traídos de la media Luna
menos blanca y más morena,
no ames nunca la tristeza
ñangotarse es admitirla,
omite la ortografía pura y
prefiere primero la alegría
que te lleve a la bahía
reveladora de oasis justos
sembrar verdad es la misión,
tiemblan los que esperan
Una luz cegadora que sea
vibrante vela incandecente
wey! Expulsa el sopor del
xilófono que despierta las almas
ya no estarán sordas frente al
zoológico literario que hoy

yo canto para ti.

8 de diciembre de 2007

Traspié entre dos estrellas

César Vallejo

¡Hay gentes tan desgraciadas, que ni siquiera
tienen cuerpo; cuantitativo el pelo,
baja, en pulgadas, la genial pesadumbre;
el modo, arriba;
no me busques, la muela del olvido,
parecen salir del aire, sumar suspiros mentalmente, oír
claros azotes en sus paladares!

Vanse de su piel, rascándose el sarcófago en que nacen
y suben por su muerte de hora en hora
y caen, a lo largo de su alfabeto gélido, hasta el suelo.

¡Ay de tánto! ¡ay de tan poco! ¡ay de ellas!
¡Ay en mi cuarto, oyéndolas con lentes!
¡Ay en mi tórax, cuando compran trajes!
¡Ay de mi mugre blanca, en su hez mancomunada!

¡Amadas sean las orejas sánchez,
amadas las personas que se sientan,
amado el desconocido y su señora,
el prójimo con mangas, cuello y ojos!

¡Amado sea aquel que tiene chinches,
el que lleva zapato roto bajo la lluvia,
el que vela el cadáver de un pan con dos cerillas,
el que se coge un dedo en una puerta,
el que no tiene cumpleaños,
el que perdió su sombra en un incendio,
el animal, el que parece un loro,
el que parece un hombre, el pobre rico,
el puro miserable, el pobre pobre!

¡Amado sea
el que tiene hambre o sed, pero no tiene
hambre con qué saciar toda su sed,
ni sed con qué saciar todas sus hambres!

¡Amado sea el que trabaja al día, al mes, a la hora,
el que suda de pena o de vergüenza,
aquel que va, por orden de sus manos, al cinema,
el que paga con lo que le falta,
el que duerme de espaldas,
el que ya no recuerda su niñez; amado sea
el calvo sin sombrero,
el justo sin espinas,
el ladrón sin rosas,
el que lleva reloj y ha visto a Dios,
el que tiene un honor y no fallece!

¡Amado sea el niño, que cae y aún llora
y el hombre que ha caído y ya no llora!

¡Ay de tánto! ¡Ay de tan poco! ¡Ay de ellos!

4 de diciembre de 2007

Cómo han de ser tus ojos

León Felipe

Mujer... no tendré un beso de niño para ti
ni de viejo, ni de sátiro...
cuando vengas no besaré tus mejillas
ni tu frente, ni tus labios.
Pondré mi boca en los pliegues
recogidos de tus párpados
y beberé el agua clara
que suba a tus ojos claros.
Trae unos ojos azules, mujer,
trae unos ojos azules, de un azul tranquilo y claro
que tengo sed...
sed de peregrino cansado
de muchas jornadas duras
por caminos solitarios
y quiero
llevar mis labios
al agua clara y tranquila
de un remanso que refleje
un cielo tranquilo y claro.

28 de noviembre de 2007

Poema de los colores y sabores

Mi manera de ayudarte
es permitiéndote que me pienses,
y que me permitas pensarte,
mis sueños son muy simples
parecidos al de un niño que
juega con una caja, pero esa
caja es su tesoro más grande
lleno de joyas multicolores
al igual que el arcoiris
que antes vivía en la tierra
pero un día cualquiera
aprendió a volar,
cada color de su espalda
representa la esperanza
íntima mezcla de probabilidad

Mi mejor manera de arrullarte
es dejando que duermas
tranquila, como si ninguna
preocupación existiera en casa
como si el mayor problema
del mundo fuera saber decidir
qué color combina con el
hambre, como si cada niño
en el mundo tuviera
lista la cena para esta noche
y nosotros fuéramos sus padres

Quizás algún día aprenda
a amar el jazz, tal vez aprenda
también a deslizarme entre
la tela del piano, sobre
un océano de certidumbre
sobre el sonido de la ternura
que emana una guitarra y una
voz que aspira y sueña poesía
hecha por los hombres
ni muy perfecta ni muy plana

Por el momento, solo quiero
ser el pintor que no
sabe guardar secretos
y pinta el mundo lentamente
con premeditación dibuja
en óleo la verdadera esencia
del espíritu y dibuja con tinta
de crema solar, separada
solamente por un gato,
nuestro mejor amigo,
aquel que lleva nuestra
correspondencia, adornada
con figuritas azules, matices

Pues, mi más sencillo modo
de ayudarte es silbando
cosas pasajeras, convirtiendo
en magia cada una de las sílabas
que rodean al poema, cada una
de las caras de este cuadro,
mi primer acto es convertir
un párrafo en un tren,
el segundo acto es
imaginar que el tren llega contigo
inundado de regalos amables,
cada coma es una piña,
cada acento es una sandía,
verde es la mirada que
me encandila, pero todavía falta
el tercer acto, quizás rojo,
quizás canto, tal vez algún
día probaremos su sabor,
mientras tanto yo te ayudo,
y tú me ayudas, permitiéndote
que me pienses, permitiéndome
pensarte.

24 de noviembre de 2007

11 de noviembre de 2007

La declaración

¿Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?
Vincent Van Gogh

¿Cuáles son las reglas de cortesía para uno que acaba de declarar su amor? Bueno, digamos que la palabra amor no fue utilizada. Pero se dijo: a gusto, atracción, tú y yo, juntos, nosotros, me haces sentir... No hay estado de vigilia tan embriagante que éste. Sobre todo si uno ha utilizado las tecnologías virtuales para comunicar tan gran mensaje. ¿Habrá leído ya el email? ¿Cuál habrá sido su reacción? ¿Me responderá inmediatamente? ¿Tomará tiempo para pensarlo? ¿Y si hubiera continuando siendo indirecto? ¡Por qué hoy! Pude esperar más tiempo, quizás dar más pista, esperar hasta estar totalmente seguro que es algo recíproco. ¿Está sonriendo como yo? ¿Hablando consigo misma? ¿Y si todo esto simplemente la aleja de mí? No, eso ya sería imposible. Más alejada no podría estar ya. No vive ni siquiera en este país, en este mundo, en esta galaxia.

Aún así, he decidido encontrar su corazón.

9 de noviembre de 2007

Platón y el Amor

El amor físico es un instinto natural, como el hambre y la sed;
 pero la permanencia del amor no es un instinto.
André Maurois

En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. 
De amor no preguntes nunca a los cuerdos; 
los cuerdos aman cuerdamente,
que es como no haber amado nunca.
Jacinto Benavente

Eros, el Amor, es el tema del diálogo El Simposio o más conocido como El Banquete, obra de este enorme filósofo que fue Platón. Platón nos sitúa en un típico banquete griego, con sus dos partes, primero la comida en común, y luego la bebida en común que era la excusa para que el anfitrión ofreciera un entretenimiento de carácter estético como el canto, la danza, la música, o un diálogo de ideas, con sus discursos, reflexiones. En este caso se trataba de un banquete en que los invitados de Agatón, poeta que había triunfado en el último certamen literario, pronunciaran un elogio del Amor.

Apenas aplacado el coro de admiraciones que había suscitado el florido elogio de Agatón, Sócrates se excusa humildemente de pronunciar un discurso por no ser capaz de competir con los demás. Dice: "Yo creía tontamente que es menester decir la verdad acerca de lo que se elogia, pero por lo visto no es así, y lo que os ha importado es acumular alabanzas hiperbólicas, atribuyendo al amor lo más grande y bello que se pueda encontrar, sin preocuparse de si es verdad".

Con su diálogo Sócrates hace reconocer a Agatón que sus palabras eran bastante huecas pues escondían contradicciones dentro de su belleza y persuasión. Decía Agatón que el amor era bello, bueno y que anhelaba, deseaba, tendía a lo bello, pero todo deseo representa anhelo de algo, que es algo que no se tiene, y que se apetece tener, o si lo tenemos quizá no sabemos si mañana estará con nosotros y lo deseamos tener siempre. Por tanto, si Eros aspira a lo bello no puede ser él mismo bello, sino necesitado de belleza. Y por tanto no es un Dios, pues no es posible un dios sin belleza.

Esta refutación puede parecer cortante pero Sócrates la hace con humildad, y confiesa que a él le ocurrió lo mismo, que él creía que el amor era bello y bueno, y fue Diótima, una sacerdotisa, la que respondió a sus inquietudes:

Si el amor no es bello ni bueno, ¿será feo y malo? Ciertamente no, el no ser bello ni bueno no implica necesariamente el ser feo y malo, como el no ser sabio no implica necesariamente ser ignorante. Entre belleza y fealdad -bondad y maldad-, como entre sabiduría e ignorancia, hay términos medios, y éste es el caso del amor. Por ello, no tiene que considerársele, como hace la opinión común, como un gran dios ya que no puede negársele a los dioses la belleza y la bondad. No es un dios, ni un mortal, es un gran daimon, un intermediario entre dioses y mortales. La idea es sencilla, el amor es el camino, el nexo de unión con aquello que llamamos perfecto, divino, hermoso, sirve de enlace y comunicación llenando el vacío que existe entre lo visible y lo invisible. Por amor somos capaces de hacer y vivir aquello que el cuerpo biológico no puede concebir, es lo heroico, por ejemplo por amor uno deja su tranquilidad y comodidad y entrega su vida al servicio de los demás, sea curando a enfermos, enseñando a niños. La actitud de servicio puede empezar por barrer un suelo, o saber escuchar, o resolver un problema ecológico, social, o poner un poco de belleza física, de cortesía, son dictados de la conciencia, del corazón que no vienen del materialismo egoísta sino del Amor.

En seguida pasa Diótima a describir un mito sobre el Amor. Cuando nació Afrodita, los dioses celebraron un banquete y, entre otros estaba también el Dios Poros, el hijo de la Inventiva, que significa el que tiene recursos, abundancia. Vino a mendigar a la sala del festín Penia, la pobreza, la indigencia. Poros, embriagado de néctar, el licor de los inmortales, salió del jardín a disipar con el sueño los efluvios. Tendido estaba cuando lo divisó Penia, y pensó que lo mejor era aprovechar la oportunidad que se le ofrecía y procurarse un hijo de Poros: Eros. Engendrado en ese día del natalicio de Afrodita, el Amor está siempre en el cortejo de la diosa. Y por ser Afrodita supremamente bella, corresponde al Amor el ser amante de lo bello.

De su madre tiene, en primer lugar, el andar siempre en apuros, y por su apariencia no es, contra lo que piensa la mayoría, nada delicado y bello, por el contrario anda siempre famélico, descalzo; eterno durmiente al raso sin otra cama que el suelo, los caminos o los umbrales de las puertas. No lo encontraremos ni en los palacios, ni en los bancos, ni en las cajas fuertes, no necesita de dinero, es humilde. De su padre, en cambio, tiene el andar siempre al acecho de lo bello y de lo bueno que no posee, y ser valiente, perseverante y arrojado, apasionado de la inteligencia, fecundo en recursos, incomparable hechicero. ¿Quién no reconoce en estas cualidades la fuerza que el amor despierta en nosotros?

Además el amor anhela poseer un bien con la intención de que dure siempre. El amor se convierte en apetito de inmortalidad, y ¿cómo lo consigue? La respuesta no tiene grandes pretensiones moralizantes o metafísicas, sino que arranca por entero del proceso natural del amor físico. La naturaleza logra la perpetuación con la procreación, con los hijos. La procreación es el único camino de la naturaleza para perpetuarse, las rosas no son eternas, pero cada primavera tenemos su perfume, limpio, joven. Platón sienta esta misma ley para la naturaleza espiritual: el anhelo de generación no se limita al cuerpo, sino que tiene su analogía en el alma. Y además la fecundidad del alma es muy superior a la del cuerpo, y se manifiesta, sobre todo, en obras de pensamiento, arte, poesía e inventos de toda especie. Las personas dotadas de esta fecundidad según el alma se prendan de lo bello - es el amor de un artista por su creación o de un maestro por su discípulo- y por amor uno se esfuerza en conducir a persona, a piedra, o a idea hacia su máxima perfección, desarrollando todas sus posibilidades latentes, es la idea del amor como una paideia o actividad formativa.

Desde este momento la conversación toma vuelo, y empiezan a sonar las palabras de alta tensión: "misterio", "iniciación"…. Hay una vía a seguir para llegar a la contemplación de lo bello en sí. Pero se requiere una iniciación, un ascenso a través de etapas dialécticas: Primero nace el amor a la belleza corporal, es una educación estética, se ama un cuerpo y más allá se ve que lo bello no está circunscrito a un solo cuerpo, es ver que la belleza de un cuerpo es hermana gemela de la del otro, y no solo los seres humanos, mujeres y hombres son bellos, hay belleza en todo, en la naturaleza: animales, montañas y nubes.

Llega en segundo lugar el amor a la belleza de las almas, a la belleza moral, a la conducta, y es una belleza mucho más preciosa. Así uno prefiere un alma bella a un cuerpo bello, un buen carácter a unos ojos verdes, un corazón sabio a unas largas piernas: Existe una belleza interior y tiene más alta estima que la física. A partir de ahora es ya capaz de reconocer lo bello en todas las actividades y leyes, y se desarrolla el amor al conocimiento, amar las proyecciones del espíritu, las ciencias, las artes y llegar a lo supremo: el amor a lo bello, que se ofrece de súbito cuando se ha recorrido el camino anterior. De repente se verá, como un relámpago, una Belleza de naturaleza maravillosa. La iniciación ha sido lenta y gradual, y la revelación, en cambio instantánea. Platón sólo dice: "Belleza que existe eternamente, y ni nace ni muere, ni mengua ni crece; belleza que no es bella por un aspecto y fea por otro, ni ahora bella y después no, ni tampoco bella aquí y fea en otro lugar, ni bella para éstos, y fea para aquellos. Ni podrá tampoco representarse esta belleza como se representa, por ejemplo, un rostro o unas manos, u otra cosa alguna perteneciente al cuerpo, ni como un discurso o como una ciencia, sino que existe eternamente por sí misma y consigo misma. Dijo la sacerdotisa, que este es el momento de la vida, que más que otro alguno debe vivir el hombre: la contemplación de la belleza en sí". Y lo que ya no es posible, pues pertenece al orden del éxtasis místico, es describirla, es éxtasis pues uno trasciende, es salir fuera de nuestra pequeñez, y entregarse al mar inmenso de lo bello.

La filosofía es el camino de retorno, hacia la reconquista de nuestra naturaleza: una vida armónica y el amor a la sabiduría conducen al triunfo de lo mejor que hay en nosotros. La filosofía es una locura divina, es amor a la sabiduría. El filósofo está poseído por un dios, en estado de perpetuo entusiasmo buscando lo bello que es lo bueno y es lo justo, y por esto el filósofo desprecia todo aquello que los demás se aplican con tanto celo, sea dinero, fama o poder. Y por la misma razón lo tienen éstos por loco, porque a la mayoría les pasa inadvertida la posesión divina, este amor por todos, por todo, por la vida. El conocimiento no es en Platón frío juego racionalista de conceptos. La metafísica de Platón es una metafísica del Eros.

El eros como el alma y como el filósofo pertenecen a ese linaje de seres medianeros entre el mundo de las Ideas y el de las cosas materiales, y cuya misión consiste en poner en comunicación ambos mundos. Por amor platónico se entiende hasta hoy el amor espiritual, el amor que nos trasciende, amor imposible dicen, pero no, es el amor que hace posible los imposibles, que nos hace sentir hermanos, por encima de diferencias.

¿Por qué? Esa es la pregunta del filósofo. ¿Por qué Platón insiste en que hay que aprender a amar? Hace falta aprender a AMAR porque en nuestro mundo falta mucho Amor, y hace falta volver a tender la mano y ofrecer algo para comer, para sobrevivir, y además un Sueño, un Ideal. Hace falta un Amor que nos haga vencer el miedo a dar, dar generosamente lo mejor que tenemos, dar una caricia, dar una sonrisa, dar dinero que casi es lo más sencillo, atención, tiempo, fe, confianza, lo que sea… pero DAR. Necesitamos el amor que nos limpie del barro del materialismo, ese que nos habla de recibir, de ser amados, hay que descontaminarse, y al dar y vaciarnos entrará de nuevo no solo el canto de los pájaros y de los ríos, sino las voces de los que sufren, y amarlos, y con ellos Amar la Historia, no la de los enfrentamientos sino la de las uniones, ¡ya basta de guerras!. Hace falta el amor que deja a los demás vivir en libertad. Hay guerras, porque nos hemos olvidado de AMAR con mayúsculas, AMAR las esperanzas, las nuestras y las de los demás: los versos que nunca hemos escrito pero escribiremos, los besos que no hemos dado pero daremos, las oraciones que no hemos podido pronunciar pero que volveremos a poner la rodilla en tierra y los ojos en las estrellas, y nacerá el sentido sagrado de la vida. El amor que nos hace sentir, y encontrar de nuevo a Dios.

Fuente: ¿Qué nos enseña Platón del amor?

8 de noviembre de 2007

Sin producto no hay presencia


Cree a aquellos que buscan la verdad, duda de los que la han encontrado.
André Gide

La esperanza es el sueño del hombre despierto.
Aristóteles

Después de las últimas entradas podría pensar que la contestación más sencilla que podría recibir es el conocido refrán que dice: cada uno habla de la feria según como le va en ella.

Hoy no tengo tanto tiempo ni energías nocturnas para escribir una entrada larga. Sólo quiero comentar la versión del amor platónico que yo siento. Primero quiero decir lo que no es: no es un esquema o modelo de una mujer que reúna tales o cuales características físicas. Aunque sí hay factores físicos que me gustan en ciertas mujeres, siempre ha sido para mí más importante la compatibilidad espiritual, por llamar así a los gustos, intereses, metas, maneras de resolver los problemas, formas de acercarse al misterio, actitudes, y la total y completa humanidad alegre, humorística, noble y sencilla en sí. Esto no intenta ser una nota publicable en el periódico en busca de respuestas. No. Es ver claro, finalmente. Es una respuesta provisional para mí. Porque creo también, en el carácter provisional de las definiciones. Incluso la buena salud del amor platónico debe incluir elementos contradictorios, incompletos, deseables. Y si estos deseos se materializan, conforme a la histórica pero debatiblemente activa voluntad del ser, guardaré silencio hasta que sea necesario restituirme, una vez más.

6 de noviembre de 2007

Acontecemos contra toda esperanza

A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar.
Franz Kafka

Bueno, la entrada de ayer ciertamente quedó incompleta. Sigo hablando sobre el amor. Aunque antes de todo, quiero aclarar algunos puntos que parecerán clichés pero considero medulares. No creo que todas las buenas relaciones interpersonales irremediablemente se transformen en una relación amorosa. Podemos llevarnos bien con una persona que nos guste, pero no necesariamente tiene que haber algo más que amistad. Hay amor en la amistad de por sí. Cuando hablo de otro nivel, como lo es el de una relación de pareja, aflora un elemento trascendental: la atracción que conlleva una pasión más grande.

Dos puntos más. ¿Por cuál comienzo? El diálogo es la avenida que conduce a la plaza mayor de la paz. Cerrarse al diálogo equivale a renunciar a la paz verdadera, que no consiste en la victoria, sino en el acuerdo provisional. Es verdad que todo lo que escribo hoy nace en un contexto determinado, yo no pensaba exactamente de esta manera hace cinco años, pero hay que tener en cuenta el fin que queremos alcanzar, de lo contrario todos los esfuerzos serían como agua que corre y se desperdicia.

No puedo pues olvidar el amor frágil y joven con el que soñaba cuando yo tenía 14 años. Como dice Antoine de Saint-Exupery: Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor. Vamos acumulando conocimiento para actuar de una mejor manera. O es lo que deberíamos hacer. Incluso se aplica con la misma pareja, el amor se va nutriendo, crece, y lo ideal sería contenerlo. Un esfuerzo total es una victoria completa, dijo un pensador y hacedor antes. Porque no sólo debemos contemplar, es debido hacer. Por eso el amor que conocí a los 14 años ha madurado, gracias raspones y a mimos se conserva sano.

Una buena salud no es puramente individual. Si creemos que con hacer ejercicio, comer bien, vivir despreocupadamente podemos manternos sanos estamos equivocados. Si vivimos en una sociedad enferma, estamos propensos a caer en el mismo malestar. Como seres sociales, necesitamos recibir afecto, pero si el que pretende darlo está malsano, el alimento contagiará malestares. Además para recibir hay que haber dado antes. Pongamos nombres a estas enfermedades: la ignorancia, el miedo, la injusticia. Podemos aprender de la historia de la humanidad, donde ya han habitado otros enfermos, otros imbéciles, otros humanos. La enfermedad hace agradable la salud; el hambre la saciedad; la fatiga el reposo, dijo el filósofo griego Heráclito de Efeso. Hay pues remedio, solución a cada pregunta, a cada enfermedad. Y no podemos aislarnos, convertirnos en ermitaños. En algunos países de "primer mundo" como Francia o Estados Unidos de América, este manera de vivir se ha vuelto corriente, no por esto también son países con los índices más altos de consumo en medicamentos psiquiátricos.

Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.
Demócrito de Abdera

Acontecemos contra toda esperanza. Y en el rastro que he dejado en estas entradas, debería ya ser perceptible a quién quiero. Finalmente, quiero citar lo que busca el amor platónico, que no he detallado aquí antes y del cual pienso hablar mañana:

    ¿Por qué habíamos de renunciar a los amores más ideales, si podíamos vivir en ellos del mismo modo que se vive un sueño? Es que la ilusión es como la ambrosía: mantiene siempre encendido el deseo y la esperanza y ennoblece la vida. Si podemos idealizar la realidad en que vivimos, si cada uno puede tener para sí el más sublime y perfecto amor, ¿por qué íbamos a renunciar? Esa es la esencia del amor platónico: la disposición a idealizar al ser amado como encarnación del amor. Es la ilusión de tener cada Quijote su Dulcinea, y cada Dulcinea su Quijote. Pero con el prodigio añadido de que el amor no queda tan sólo en contemplación, sino que obra buena parte de los milagros que se forja. Cuando una Aldonza Lorenzo cualquiera sabe que es tenida por Dulcinea, se metamorfosea en Dulcinea. Y cuando un Alonso Quijano cualquiera se sabe visto como Quijote, es muy capaz de convertirse en tal. He ahí el embeleso, la virtud de infundir belleza. "Cuando tú me mirabas, su gracia en mí tus ojos imprimían" y "ya bien puedes mirarme después que me miraste, que gracia y hermosura en mí dejaste". Sin Platón no hubiésemos llegado hasta aquí.1

5 de noviembre de 2007

Desde los afectos

Hazles comprender que no tienen en el mundo otro deber que la alegría.
Paul Claudel

Tengo tiempo y ánimos de continuar escribiendo sobre el mismo acontecer de ayer. Esclarecer ciertos puntos, profundizar en otros, permitir que fluya la consciencia.

Quería llevar a la práctica todo lo que dije antes, quizá comparando con ejemplos que me han pasado o que escucho. Por ejemplo, una película que me gusta un buen es Eternal sunshine for a spotless mind, por un lado es la clásica historia del tipo tímido y la mujer extrovertida que se enamoran (otros ejemplos: La ciencia del sueño, Punch-drunk love, Brazil, Amèlie, Grandes esperanzas, Notting Hill...); por otro lado, quiero citar lo que escribí sobre esta película en una de mis entradas anteriores:

De alguna manera la película quiere hacer una conciliación entre esos recuerdos especiales, los "malos", los inconclusos y el presente. Somos nuestros recuerdos y debemos estar mediados con nuestro pasado. Alguno de los clásico griegos dijo que la única vida que merece ser vivida es la que se reflexiona. Y estoy de acuerdo. Porque actuar de acuerdo a impulsos nos puede complicar las cosas y hacernos más difícil la conciliación propia.

Y no solo propia, también con el otro. Al final de la película aparece cíclico, repetitivo, como un síntoma patológico sin curación. Sin embargo el personaje de Kirsten Dunst es quien rompe con ese círculo, al enviar a todos los pacientes las notas de que han sido engañados, ella misma alejándose del doctor. Es un sabotaje a la enfermedad. Decidir y terminar.

Aunque es importante hacer caso a algo particularmente importante en este ámbito. No cabe duda que muchas personas sufren o viven relaciones tempestuosas. Podría decirse que se abren ante otra persona genuinamente, con la intención de querer y ser queridas. Pero, ¿es posible que se encuentren enfrente de otra persona que no quiera nada serio, incluso que solo quiera jugar con premeditación y alevosía con sus sentimientos? ¿Puede suceder eso en este mundo? La respuesta es variable, sí y no.

Por un lado hay hombres y mujeres que perjuran haber sido engañados ya tantas veces, que no vale la pena más buscar algo que no existe. Si una persona cae una y otra vez en el mismo error, ¿no es acaso porque no ha aprendido a llevar otra perspectiva sobre cómo relacionarse con las personas antes de dar el salto a una relación de pareja? Por otro lado hay gente que se arriesga a iniciar una relación de manera inexperta, digamos el caso de Joel y Clementine, que son dos personas con distintas personalidades, que aún así lo intentan pero terminan haciéndose daño. Y en este punto tengo que citar algo que ya había dicho Charlie Kauffman en otra película, Adaptation:

    Donald Kaufman: You are what you love, not what loves you.

Quizá para algunos es muy sencillo ser feliz si no tienen que arriesgar ciertos aspectos de su vida, si resguardan y creen coleccionar como si fuesen dulces en un frasco, las alegrías en esta vida. O como si eludir las penas fuera tan sencillo como ir a un consultorio y borrar a una persona. Aunque la amnesia existe, es verdad, se nutre de un montón de distractores artificiales que nos desvían del camino que nos propusimos recorrer en un principio. Un camino que no es lineal, sino infinito pero que inexorablemente debemos sintetizar para comprenderlo. Sólo por medio de la poesía, la música, la belleza podemos sentir el infinito. Entonces, ¿cómo evocar la belleza si decidimos olvidarla?

Seguiré escribiendo sobre todo esto en los próximos días. Hay tanto de qué hablar y tan pocos caminos para poder llegar a la verdadera meta.

Desde los afectos
por Mario Benedetti

¿ Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo ?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo,
Que nadie establece normas salvo la vida,
Que la vida sin ciertas normas pierde forma,
Que la forma no se pierde con abrirnos,
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente,
Que no está prohibido amar,
Que también se puede odiar,
Que el odio y el amor son afectos
Que la agresión porque sí hiere mucho,
Que las heridas se cierran,
Que las puertas no deben cerrarse,
Que la mayor puerta es el afecto,
Que los afectos nos definen,
Que definirse no es remar contra la corriente,
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja,
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio,
Que negar palabras implica abrir distancias,
Que encontrarse es muy hermoso,
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida,
Que la vida parte del sexo,
Que el "por qué" de los niños tiene un porque,
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad,
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana,
Que nunca está de más agradecer,
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo,
Que nadie quiere estar solo,
Que para no estar solo hay que dar,
Que para dar debimos recibir antes,
Que para que nos den hay que saber también cómo pedir,
Que saber pedir no es regalarse,
Que regalarse es, en definitiva, no quererse,
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos,
Que para que alguien "sea" hay que ayudarlo,
Que ayudar es poder alentar y apoyar,
Que adular no es ayudar,
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara,
Que las cosas cara a cara son honestas,
Que nadie es honesto porque no roba,
Que el que roba no es ladrón por placer,
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo,
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte,
Que se puede estar muerto en vida,
Que se siente con el cuerpo y la mente,
Que con los oídos se escucha,
Que cuesta ser sensible y no herirse,
Que herirse no es desangrarse,
Que para no ser heridos levantamos muros,
Que quien siembra muros no recoge nada,
Que casi todos somos albañiles de muros,
Que sería mejor construir puentes,
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve,
Que volver no implica retroceder,
Que retroceder también puede ser avanzar,
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol,
¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida?

4 de noviembre de 2007

Yo confieso


Yo, señor, soy de Segovia; 
mi padre se llamó Clemente Pablo,
 natural del mismo pueblo -Dios le tenga en el cielo. 
El buscón don Pablos, de Francisco de Quevedo

Lo menos que podemos hacer, en servicio de algo, es comprenderlo.
José Ortega y Gasset

Ya sé cómo rebasar esta dicha. En estos cinco años de registros personales me he vuelto receloso de ciertas cantidades de información íntima. Ha decir verdad, tengo otro cuaderno donde escribo (ahora mismo lo acabo de abrir y estoy releyendo) donde he puesto asuntos en apariencia más personales. ¿Pero no son en realidad estos asuntos que en apariencia llamados personales, una serie de aglomeraciones comunes entre las personas de las sociedades? Me parecería muy egoísta pensar que yo tengo pensamientos únicos, quizá una parte de mí lo ansía, quizá por eso la escritura, ese alejamiento creativo de realidad para mirar de lejos lo que está muy cerca.

El 4 de agosto de 2007 a las 02:02 am me preguntaba esto: ¿qué quiero? De tal manera que me interesa citar una parte del texto de mi cuaderno:

Me he vuelto más franco y personal en las charlas con mis amigos. (...)No creo, con la mente fría, que encontrar un latido fuerte en el camión o internet me demuestre o me lleve realmente a lo que quiero, con quien yo quiero, al genotipo de mi idealismo digamos.

Quiero a una con quien tenga una charla sin tanta bulla, más yo. Donde quizá pueda revelarle memorias mías pero también hablemos o actuemos acorde a nuestro presente y futuro lleno de cotidianidad. No quiero impresionar ni ser la respuesta. (...)Primero debo descubrir a una persona y luego pensar en el amor. No debo programarme para ser los brazos salvadores o el refugio de las desdichas, las cosas deben salir conforme a las circunstancias, sin premeditaciones, pero entonces ¿cómo accionar en una cita con alguien que me gusta? Porque alguien puede apreciarme día a día, pero alguien más quizá no, debo sintetizarme en cada cita y mostrarme foto.

Pero a decir verdad, toda esta escritura de pensamientos y posturas me parece incompleta. Imprecisa. Porque cada vez me resulta más fácil verme objetivamente. Aunque aún así, no pierdo la consciencia subjetiva. Es que encuentro el párrafo anterior casi como una fórmula de la espontaneidad, bonita paradoja. Y ahorita me estoy poniendo renuente a algo que una parte de mí quiere escribir y dejar plasmada aquí, con ciero escepticismo por otra parte mía. Puedo responder a la pregunta ¿quién soy y que quiero?

Me siento como cuando escribía mis primeras entradas aquí: incómodo, incierto, un tanto nervioso. Pero al mismo tiempo lleno de expectación, esperanza y optimismo. ¿Quién soy me pregunté? No se puede responder esta pregunta como si respondiera un formulario para soliticar un servicio, pero tampoco como una carta de presentación. Son muy formales. Es más bien como un comentario en el cual me sentiría alienado si declarara rasgos físicos o detalles geográficos. No. Yo respondería diciendo que cuando era niño a veces me daba pena andar con mi papá, porque tenía barba y el cabello largo y ondulado. Y los demás niños lo veían de forma extraña, de una manera que me avergonzaba, como si quisiera pasar desapercibido. Y hoy que pasó la misma situación, sonreí con el niño. Y sonreí con mi papá. Y le sonreí al niño que era yo, esperando que de alguna manera me escuchara decirle "¡Mira tu padre! No tienes por qué estar avergonzado, todo lo contrario carnalito. Llénate de orgullo, llénate de orgullo". Hablaría de esta manera para responder quién soy yo.

Luego diría que con mi mamá estuve disgustado porque cuando era un niño pequeño no me dejaba tener novia, que eso era para los grandes. Entonces yo estaba enojado porque los demás niños sí tenían sus novias y yo no, o al menos estaba fuera de mí repertorio de palabras preguntar ¿quieres ser mi novia? Estaba prohibido. Así me hice tímido. Solo hasta que crecí cambié, aprendí a ver, pedir, preguntar, tener la idea de a quien quiero. Porque esa es precisamente la cuestión, sé o creo conocer el genotipo de mi idealismo. Y estoy descubriendo en el transcurrir de mis relaciones amorosas adultas a palparlo, cada vez más de cerca con una nitidez tremenda. A identificar eso que yo recibí cuando niño: las muestras de amor, de mimos, de enseñanzas, de aprendizaje.

Pero esto no soy yo. Ni de lejos. No es ni un esbozo. Debería agregar cosas importantes como el afecto que recibí por todas partes. El idel de responsabilidad. La guía ejemplar de unos padres colaborativos, serviciales con su comunidad, sus familiares y con ellos mismos. Si me hablan de complejos psicológicos diría que éstos claramente no aplican en mis padres o que si ellos los tienen los han sabido conquistar, dominar de la manera más amable. De otra forma hubiesen sido incapaces de educarnos y mostrarnos que el amor ágape existe, de que la fraternidad humanista debe ser un objetivo en la vida, y que la mejor manera de enseñar el bien es con el propio ejemplo. Sea pues, yo no tengo nada que reprochar a mis papás.

Hace poco estaba hablando con una amiga sobre las cuestiones de compatibilidad en las parejas. Le dije que apenas un par de días antes había terminado con mi novia. No teníamos muchas cosas en común. Ella me comentó que se encontraba en una situación similar, seguramente terminaría con su novio, porque aunque lo quería y se llevaban bien en otras cosas discernían. Al final de cuentas, no vamos a encontrarnos con un alma gemela, pero vamos a convivir con alguien que quiera o busque objetivos y metas compartidas. Dicen que la única obligación que tenemos en esta vida es no ser imbécil. Fernando Savater menciona que hay varios tipos de imbéciles:

1. El que cree que no quiere nada, el que dice que todo le da igual, el que vive en un perpetuo bostezo o en siesta permanente, aunque tenga los ojos abiertos y no ronque.
2. El que cree que lo quiere todo, lo primero que se le presenta y lo contrario de lo que se le presenta: marcharse y quedarse, bailar y estar sentado, masticar ajos y dar besos sublimes, todo a la vez.
3. El que no sabe lo que quiere ni se molesta en averiguarlo. Imita los quereres de sus vecinos o les lleva la contraria porque sí, todo lo que hace está dictado por la opinión mayoritaria de los que le rodean: es conformista sin reflexión o rebelde sin causa.
4. El que sabe qué quiere y sabe lo que quiere y, más o menos, sabe por qué lo quiere pero lo quiere flojito, con miedo o poca fuerza. A fin de cuentas, termina siempre haciendo lo que no quiere y dejando lo que quiere para mañana, a ver si entonces se encuentra más entonado.
5.El que quiere con fuerza y ferocidad, en plan bárbaro, pero se ha engañado a sí mismo sobre lo que es la realidad, se despista enormemente y termina confundiendo la buena vida con aquello que va a hacerle polvo.

Las conductas imbéciles no tienen nada que ver con la libertd y las reflexiones propias, como bien se puede ver. Quería mostrar pues las "filosofías de vida" de muchos seres humanos en este planeta, que muchas veces nos encontramos día a día. El conflicto no me preocupa, lo que me importa es la manera de resolverlo. No quiero mostrar con toda esta larga entrada un estado emocional particular en este momento de mi vida, quiero más bien registrar un objetivo que cada vez se vislumbra más claro de conseguir. Lento pero seguro.

Uno de los conflictos que más me consterna es ese bagaje que otra persona, una mujer, una posible compañera pueda traer con sí. La creencia de que no es capaz de amar. Es algo totalmente opuesto a mi visión y misión de vida. Creo firmemente en la capacidad de amar a otra persona. La verdad es que no me gustan mucho las filosofías de vida que coleccionan fragmentos aislados, aunque no tenemos asegurado el mañana prefiero verlo todo como un solo conjunto relacionado. Hablo de la alegría, la felicidad cotidiana. Y dentro de esta visión del mundo opuesta a la mía, el principal conflicto sería encontrarme con alguien que no apostara por entregarse, porque crea que sus complejos personales, familiares, sus traumas y fobias son más fuertes que ella. Esto no me detendría para intentar mostrarle que no es así, que es probable creer. No es fácil, no hay éxito comprobabdo en esta empresa, pero no podemos abandonarnos a la suerte. Le pregunté a mi papá cuál era la diferencia entre la suerte, el azar y la providencia. Me dijo algo así como:

"Los imbéciles se dejan a las manos de la diosa suerte. El azar es la probabilidad de un evento en una serie de repeticiones. Y la providencia es dejarse en las manos de Dios."

Los antiguos griegos tenían una palabra para esto: hado. Fatum o hado era la divinidad o fuerza desconocida que se creía que gobernaba el destino de los hombres. Y creo que en todas estas definiciones hay diferencias abismales. En la suerte no hay aprendizaje, son un número de hechos que suceden por "buena" o "mala" suerte. No hay más explicación. Por eso no creo que haya suerte en el amor, ni en el trabajo, ni en la responsabilidad, ni en los proyectos de vida, ni en la Literatura, ni en la música, ni en nada.

Si debiera responder a la pregunta entonces de quién soy, tendría que hacer memoria mucha. Lo mismo si te lo pregunto a ti. A ella. Y a veces es más fácil verlo. Poder decir: puedo ver quién eres. La comunión más cercana a lo perfecto entre lo que pensamos y hacemos. ¿Qué quiero pues...?

Hay tanto que podría escribir esta noche. Me siento inspirado. Aunque también un tanto melancólico. Me duele pensar en todas las trabas que las personas se ponen para reconocerse en alguien más. Alguna vez escribí por aquí que debemos amar en cada oportunidad que se nos presente para hacerlo. Aún si con certeza o intuición la persona que se nos presenta enfrente nos grita qué para qué arriesgarse, para qué esforzarse por algo que no va a pasar, por algo que no es posible entre nosotros dos. La respuesta a esta cuestión no es a priori, no se puede dar por adelantado si no te esfuerzas. Porque también se presentan los casos contrarios, en que la necedad es tan grande, que una vez que se conocen y comprueban que no son el uno para el otro, insisten patológicamente hasta desgastarse mútuamente y terminar creyendo que el amor no existe y contagiando sus futuras relaciones de ese pesimismo por una mala experiencia. Hay que tener el valor de aprender de nuestros errores, de reconocer cuando alguien podría convivir con nosotros, de valorar nuestras emociones y nuestras metas, de perseguir nuestro ideales. Pero sobre todo, de acercanos con amor. Como dijo alguno de los escritores existencialistas de la mitad del siglo XX: Felicidad no es hacer lo que uno ama, sino amar lo que uno hace.

Se me presenta el mundo pues como la oportunidad de complementar con alguien más las cosas que amo y quiero compartir, que también deseo que me compartan. Y esto no debe verse con una seriedad estoica, sino con una compasión humanista. No como una individual voluntad de construir respuestas artificiales, como escribiría Baudelaire al final de sus Paraísos artificiales:

    Terminaré este artículo con algunas hermosas palabras que no son mías, sino de un notable filósofo poco conocido, Barbereau, teórico musical 94 y profesor del Conservatorio. Yo estaba cerca de él en una reunión donde algunas personas habían tomado el bienaventurado veneno, y me dijo entonces con acento de desprecio indecible: "No comprendo por qué el hombre racional y espiritual se sirve de medios artificiales para llegar a la beatitud poética, puesto que el entusiasmo y la voluntad bastan para elevar lo a una existencia supernatural. Los grandes poetas, los filósofos, los profetas, son seres que, por el puro y libre ejercicio de la voluntad, consiguen llegar a un estado en el que son a la vez causa y efecto, sujeto y objeto, hipnotizador y sonánibulo." Yo pienso exactamente lo mismo.

La constitución de un hombre es pues una diaria libertad al arbitrio. Socavar la infinita alegría que trae consigo el entendimiento entre dos personas, una pareja, amigos, un libro y un lector, es la peor forma de atentar contra el movimiento que nos lleva al acto, al reconocimiento. Pero para esto no necesitamos ser perfectos, tener una formación o un pasado excelso, excento de toda falla. Hubiese sido imposible levantarse si no hubiésemos caído. Caemos para aprender a levantarnos. Dijo Erasmos también en su Elogio de la locura:

    Nadie habría, en verdad, que no huyese, horrorizado, como de un monstruo o de un espectro, de un hombre tal, sordo a todos los sentimientos de la Naturaleza; de un hombre sin pasión alguna, a quien ni el amor ni la misericordia le hacen más mella que si fuese de pedernal o de roca de mármol; de un hombre a quien nada se le oculta y nunca se equivoca, sino que, como otro Linceo, todo lo descubre, todo lo pesa y mide con minuciosidad, y nada ignora; de un hombre que sólo está contento de sí mismo y que se cree el único fuerte, el único prudente, el único soberano, el único libre y, en una palabra, el único en todas las cosas, aunque sólo en su opinión; de un hombre que no convive con los amigos, porque no tiene ninguno; de un hombre, en fin, que no repararía en mandar ahorcar a los mismos dioses, y que todo cuanto ve hacer a los demás lo condena como extravagante y se ríe de ello. Tal es el bicho raro que los estoicos consideran como el prototipo del sabio.

    Decidme, pues: si se tratase de elegir, ¿qué nación elegiría un gobernante de este tipo, ni qué ejército lo designaría para general? Digo más: ¿qué mujer querría un marido semejante, qué huésped invitaría a tal convidado, qué criado tomaría un amo de esa catadura o sería capaz de soportarle? ¿Quién no ha de preferir a uno cualquiera de entre los más necios de la plebe, que, siendo necio, podrá mandar u obedecer a los necios, que será agradable para con sus semejantes, y la inmensa mayoría, complaciente con su mujer, alegre con sus amigos, atento con sus convidados, afable compañero, y, en fin, al que nada que sea humano le es ajeno?

Creo que la humanidad se encuentra en un estado a nivel del mar. No se ha recuperado todavía de esta caída, la ausencia de Dios dirían algunos, la abundante conformidad por el absurdo, por lo poquito. Aunque deberíamos escuchar a la Locura, que ya ha hablado. Quiero dar el testimonio de que el amor, a ciencia cierta existe. Paciencia y esperanza.

2 de noviembre de 2007

¿Cómo celebrar 5 años de blog?

El próximo 6 de noviembre esta página cumple 5 años en la blogósfera. Cuando comencé a escribir por aquí esa página ni siquiera existía. Mucho menos blogspot. Bien, tengo un par de ideas desde mp3, imágenes, wallpaper, videos, una sesuda entrada que prepararé...

No obstante, acepto recomendaciones para celebrar ya 5 años de diario.

*El diario origila está en Ensayando las palabras.

31 de octubre de 2007

Poema de la distancia

El siguiene poema lo soñé, literalmente. Era como si recibiera un dictado y cada imagen se representaba visualmente también en el sueño. Es la primera vez que me pasa y pasó definitivamente, por el alto nivel de pasión que actualmente siento:

Poema de la distancia

Guardo silencio para darle cuerda
al radar de los kilómetros
de muros, las ventanas y las cosas,
los objetos que los humanos llaman
bienes hasta el otro lado del mundo,
donde los hombres se dedican a arcar
productos sin sexo, otorgando
monedas por miradas a
seres felinos ausentes de toda batalla

Atravieso la materia de una bomba atómica
que será lanzada en una ciudad fértil de amor
para saciar el regocijo de magnates
necios, cariñosos que creen que hacer
el amor es coger un billete
llegar al orgasmo más económico y pobre,
libranos Señor de tanta suerte

Primero guardo silencio y te siento,
sí, te siento entera por fin,
luego oscura, completamente vaga por fin,
irremediablemente tuya eres, y siento
como te desplazas del salón a la
almohada, escalando calles de palabras,
mi radar es un fomento a la lectura

De manto es tu silencio que
me dice soy tuyo, de nadie más
que el viento tuyo, duro, sólido palacio
donde se ajustan las fronteras del mundo,
vuelan listones, tuercen las palmas,
ahuyentan todo descanso a los sensonres
del festín de la vida es sentire donde no estás

Solo el que ha estudiado
en una escuela pública de olvidos
sabe cómo se pierden las sílabas
ignorantes de epidermis,
por esto guardo silencio, mi mejor clase,
la que derrumba las hectáreas
y tolera la geografía particular
de tus barullos, que me dicen hola, adiós,
hola, adiós, hola adiós,
adiós, adiós, adiós,
como si replegaras tus astas de manos

El radar es un acuerdo de amantes,
de pétalos que decidieron sol con otro acento,
en otro idioma indiferente
al que toca, al que siente
el poniente humor del amoroso

Vuelvo, guardo silencio y te siento,
ciego, te veo
sordo, te escucho
mudo, te hablo,
tanto me bastan los segundos de tacto
de encontrarte las pieles del alma
escanciada por las sábanas

Como ecos sin resonancia, cada abrazo
cada piedra se hace mía, se hace
aire de mis venas, células de un cuerpo
más diurno que pasa y te encuentra
más arena que invisible, es el amplio relieve
conformado por árboles cuando no contienden
más por la estulticia de sonidos
que se asoman y reclaman asiento, piel, oídos

Separados de los afectos
habrá tiempo apenas para
recoger el sigilo, más fuerte y maduro,
así ganaremos silencio,
así aguardaremos tranquilos.

29 de octubre de 2007

Inundemos la ciudad de servibellas

¿Qué si escribimos en las servilletas de la ciudad, papel del baño o papel gratis citas, textos, poemas, aforismos o una idea que inspire a otro? Podemos dejarlas en las bancas, los camiones, los asientos, las paredes, las cabinas telefónicas, los templos, los jardines, todos aquellos puntos estratégicos que esperan ser develados en su secreto.

27 de octubre de 2007

I'm silence

Tengo muchas cosas por escribir. No son necesariamente anécdotas recientes, lo que quiero hacer es un recuento de mis estructuras mentales transindividuales, si hablara desde un punto de vista sociocrítico... o simplemente un examen de vida. Hoy desperté recordando un montón de historias.

Es preciso alejarse para estar más cerca. El pasado aparenta un hondo silencio. La aurora de un principio que no termina. Pero el pasado siempre se nos presenta majestuoso y sonoro, comensal del silencio:
Aprender a escuchar, aprender a escuchar el silencio y el sonido van a provocar una autoalteración. Esta es como es sabido, la enseñanza que nos brinda el músico norteamericano John Cage quien de modo magistral enseñó a escuchar las formas del silencio. Unas formas que requieren destruir la grafía del lenguaje, de la memoria, para mostrar que silencio y sonido siempre están en continuidad.1

25 de octubre de 2007

Elogio de la Locura

Decidme: ¿A quién amará aquel que se odie a sí mismo? ¿Con quién concordará aquel que discuerde de sí mismo? ¿Podrá complacer a alguno aquel que sea pesado y molesto para sí? Creo que nadie lo afirmará, a menos que sea más estulto que la misma Estulticia.

Si prescindieseis de mí, además de no poder nadie soportar a nadie, todo el mundo sentiría hedor de sí, asco de sus propias cosas y repulsión de su misma persona. Tanto más cuanto que la naturaleza, en no pocas ocasiones más madrastra que madre, ha dispuesto el espíritu de los mortales, sobre todo de los pocos sensatos, de suerte que cada cual se duela de lo suyo y admire lo ajeno, de lo cual viene que todas las prendas, toda la elegancia y todo el atractivo de la vida se echan a perder y se desvanecen. ¿Qué vale la hermosura, principal don de los dioses inmortales, cuando se corrompe con el morbo de la melancolía? ¿Qué es la juventud si la envenena el agror de una senil tristeza?

En fin, ¿qué podría realizar el hombre con belleza (y así conviene que lo haga todo, pues ésta no sólo es fundamento del arte, sino de cualquier obra) en cualquier función de la vida, sea en beneficio propio o en el de los demás, si no le tendiese la mano el Amor Propio, con quien me une fraternal lazo? Y añadiré que se esfuerza en sustituirme en todas partes. ¿Y qué tan necio como satisfacerse y admirarse de uno mismo? Por el contrario, si se está descontento de uno mismo, ¿podrá hacerse algo gentil, gracioso y digno? Suprimid este condimento en la vida y en el acto se helará el orador en la defensa de su causa, el músico no dará placer a nadie con sus ritmos, el histrión, a pesar de sus gestos todos, será silbado, el poeta y sus musas serán objeto de risas, el pintor y su arte serán diseñados y el médico y sus fármacos caerán en la miseria. En fin, tendremos a Tersites en vez de Niceo, a Néstor en vez de Faón; en vez de Minerva a un cerdo, en lugar del locuaz al balbuciente y en el del cortés al patán. Tan necesario es que cada cual se lisonjee a sí mismo y se procure una pequeña estimación propia antes de que se la otorguen los demás.

En suma, como quiera que la principal parte de la felicidad radica en que uno quiera ser lo que es, contribuye a ello grandemente mi querido Amor Propio, haciendo que nadie se duela de su figura, del talento de la estirpe, del estado en que se halla, de la educación ni de la patria, de suerte que ni el irlandés ansía cambiarse por el italiano, ni el tracio con el ateniense, ni el escita con los de las islas Afortunadas. ¡Oh singular solicitud de la naturaleza que en tan grande variedad de cosas todas las iguala! Dondequiera que se retrae en algo de otorgar sus dones, allá acude el Amor Propio a añadir un tanto de los suyos. Aunque esto que acabo de decir ha resultado una necedad, porque estos últimos son los más copiosos.

Del capitulo XXII, "Elogio de la Locura", de Erasmo de Rotterdam.

22 de octubre de 2007

Ghost Dog: The way of the samurai

Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.
Sócrates

Tengo muchas cosas que me he guardado y quiero depositar aquí. Hoy fui a donar sangre. Es una experiencia que antes no había vivido. Mi abuelo está internado por una fractura que sufrió en el femur. El miércoles será operado y al parecer las cosas no son tan graves, sin embargo necesita sangre para la operación. Así que sin pensarlo dos veces, asistí el día de hoy al hospital con mi tía Rosa.

Lo primero que debes hacer es tomar una ficha y esperar tu turno. Una vez que eres voceado, entras a un pequeño cubículo donde un doctor te hace un interrogatorio para cerciorarse de que eres apto para donar. Después, las enfermeras te toman una pequeña muestra de sangre para verificar que realmente tu sangre es sana. Justo cuando esperaba los resultados de la primera extracción, pensaba en el paralelismo entre el cuerpo y la mente sana. No puedes ayudar a alguien si tú mismo no estás sano, física y mentalmente. De este modo, un consejo o medio litro de sangre son ambos por igual, luz.

Hace como un mes participé en el árduo trabajo de claquetero cinematográfico:



Desde las 7 a.m. hasta las 10 p.m. Es un trabajo demandante e interesante al mismo tiempo, ya que estuve muy cerca del proceso de rodaje en escena. Esta colaboración la hice con los chicos de 12 en 1, donde también estoy participando actualmente en el Departamento de Arte para la producción del mes de noviembre.

La semana pasada mi amiga Colette vino a visitarnos desde Carolina del Norte. Ella estuvo aquí el año pasado trabajando con mi hermana en Intercolonias, conociendo junto con más estudiantes gringos, un poquito de la vida en México. Además de emotivo, creo que nuestra amistad se consolidó.

El viernes hice una pequeña reunión/fiesta en mi casa, por un lado para ver a mis amigos de la facultad y por otro para despedir a Colette. Matamos dos pájaros de un tiro, porque al día siguiente sería el cumpleaños de Lenin. Más tarde fuimos cerca del edificio de la U. de G. para despedir finalmente a Colette.

El sábado fui al Mirador de la Barranca de Huentitán, con el grupo de producción de 12 en 1. Ahí grabarán una de las escenas del corto. Más tarde fui con mi familia al entierro de la mamá de la madrina de mi hermana...

Esa misma noche vi la película Ghost Dog: The way of the samurai, que no había visto completa. Es muy Jarmusch. Una ridícula pandilla de mafiosos italianos decide matar a uno de sus propios asesinos, después de que cometiera "mal" un crimen. Los diálogos son fabulosos. Hay escenas que me hicieron reír casi hasta llorar. Así como algunas partes del libro que leía el protagonista -Forest Whitaker- que emanaban silencio:

Ghost Dog: The Way of the Samurai is found in death. Meditation on inevitable death should be performed daily. Every day, when one's body and mind are at peace, one should meditate upon being ripped apart by arrows, rifles, spears, and swords, being carried away by surging waves, being thrown into the midst of a great fire, being struck by lightning, being shaken to death by a great earthquake, falling from thousand-foot cliffs, dying of disease or committing seppuku at the death of one's master. And every day, without fail, one should consider himself as dead. This is the substance of the Way of the Samurai.
Y hablando de libros... ayer por la noche terminé de leer Amuleto de Roberto Bolaño. Tendría que hacer toda una entrada al respecto sobre este libro y este autor. Antes de dormir, quise comenzar a leer Seda de Alessandro Baricco, pero no solo comencé a leerlo... ¡Lo terminé de leer! Es riquísimo para el cuerpo y el alma tener tantas emociones sublimes en estos lapsos... Al dormir, tuve uno de los sueños más largos que he tenido en estos meses...

La última vereda que trazaré hoy, antes de irme a hacer un examen médico para enviar a la Embajada de Francia, es que no escribía directamente (como ahora) en este par de meses porque estaba saliendo con alguien. Ahora hemos quedado como amigos, el tiempo que pasé con ella lo disfruté pero las veredas nos llevan a otros caminos.

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